10.8.12
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PROGRAMA 2013-1
- Rubén Bareiro Saguier, “Encuentro de culturas” en América Latina en su literatura,
México, Siglo XXI Editores, 1982.
- Entregar mapa
conceptual de “Encuentro de culturas”
- Domingo Faustino
Sarmiento, Facundo (selección)
- Domingo Faustino
Sarmiento, Facundo (selección Primera parte, introducción, cap. 1, 2 y 3)
- Entregar comentario de Facundo
- José Martí, “Nuestra América” en Letras fieras, Cuba, Letras Cubanas, 1981.
- Entregar mapa
conceptual de “Nuestra América”
- Edmundo O’Gorman, “La estructura del ser de América
y el sentido de la historia americana”, en La invención de América.
- Se entrega mapa conceptual de “La estructura del
ser de América y el sentido de la historia americana”
- José Enrique Rodó, Ariel, 1900.
- José
Enrique Rodó, Ariel, 1900.
- Material de apoyo:
película de Peter Greenaway: Los libros de próspero, 1991
- Se entrega comentario de Ariel.
- Octavio Paz, “América Latina y la democracia”, en Tiempo nublado.
- Se entrega mapa
conceptual de “América Latina y la democracia”
- Bolívar Echeverría, “Modernidad en América Latina”, en Vuelta de siglo, Era, México, 2006.
- Se entrega mapa
conceptual de “Modernidad en América Latina”
- Nota: Los textos anteriores serán mencionados,
pero no hay que leerlos para este día ni entregar comentario.
- Augusto Roa Bastos, Hijo de
hombre, 1960.
- Augusto Roa Bastos, Hijo de
hombre, 1960.
- Se entrega
comentario de Hijo de hombre
- Néstor García Canclini, “Contradicciones latinoamericanas:
¿Modernismo sin modernización?” en Culturas
híbridas, México, Grijalbo-CNCA, 1990.
- Se entrega mapa
conceptual de “Contradicciones latinoamericanas”
- Octavio Paz, “Traducción y metáfora” en Obras completas, México 1994.
- Material de apoyo: Rodolfo Usigli, El gesticulador.
- Se entrega mapa
conceptual de “Traducción y metáfora”
- Carlos Fuentes, La región más
transparente, 1958.
- Roger Bartra,
“El edén subvertido”, en La jaula de
la melancolía
- Carlos Fuentes, La región más
transparente, 1958.
- Carlos Fuentes, La región más
transparente, 1958.
- Se entrega
comentario de La región más transparente
- Sergio Zermeño, “Modernidad y modernización”, en La sociedad derrotada, Siglo XXI
Editores, México, 1996.
- Carlos Fuentes, La región más
transparente, 1958.
- Se entrega mapa
conceptual de “Modernidad y modernización”
- Juan Carlos Onetti, El
astillero, 1961.
- Alejandra Amato,
“El individuo urbano” en Las
cicatrices urbanas, México, UNAM, 2008.
- Material de
apoyo: Mario Vargas Llosa, “El
astillero o la vida como desgracia”, en El viaje a la ficción, México, Alfaguara, 2009.
- Se entrega comentario de El Astillero y mapa conceptual de “El individuo
urbano”
- Ernesto Sábato,
“Las letras y las artes en la crisis de nuestro tiempo” en El escritor y sus fantasmas.
Argentina, Aguilar, 1963.
- Ernesto Sábato, El túnel
- Se entrega comentario de El túnel y mapa conceptual de “Las letras y las
artes en crisis”
- Alejo Carpentier, El recurso
del método, 1974.
- Alejo Carpentier, El recurso
del método, 1974.
- Se entrega
comentario de El recurso del método
- Alejo Carpentier, El recurso
del método, 1974.
- Octavio Paz, “Crítica de la Pirámide”, en El laberinto de la soledad, México, FCE, 1970.
- Se entrega mapa
conceptual de “Crítica de la Pirámide”,
- Película: Bernardo Bertolucci, Los
soñadores, 2003.
- Documental: Berkeley in the sixties
- Material de apoyo, películas: Roger Donaldson, 13 días, 2000. Régis Warnier, Indochina, 1991. Francis Ford Coppola, El padrino III, 1990. Julie Taymor, Across the Universe, 2008.
- Se entrega
comentario de Los soñadores y del documental (relacionarlos)
8.5.12
1.5.12
Clase del viernes
Hola.
Se me olvidó avisarles que la lectura que es para el viernes: El
principio esperanza de Bloch, contiene un prólogo del cual no tienen que
hacer mapa. pero sí leer. El artículo viene inmediatamente después del
prólogo.
Por otro lado, dado la carga de trabajo para quienes
también toman Teoría con el doctor es muy grande para el siguiente
lunes, quienes así lo deseen no entreguen mapa de Bloch (¡pero lean por
favor!). Los que lo entreguen les va a contar, pero a quienes no lo
lleven no les perjudicará en nada.
Esto es sólo para los que toman las dos materias.
Avisen a sus compañeros por favor.
19.4.12
18.4.12
Trabajo destacado de Amuleto
Nava Rosales, Gilberto Antonio
Literatura Iberoamericana 4
Comentario a Amuleto
11 de Marzo del 2012
“Dead Eyes See No Future” (by Arch Enemy)[1]
En Satania estás/es el fin del camino
Mägo de Oz, Finisterra
Si he de caer/humillado, nunca más me rendiré/me aprisionará el honor/en la torre de mi orgullo/ y abrazado a sus escombros/moriré
Saurom, El laberinto de los secretos.
Auxilio: nombre de la protagonista-narradora, último vocablo que huye por la garganta de quien necesita/quiere/puede salvarse; palabra olvidada para el prepotente, el orgulloso, el narcisista, los desesperanzados (porque el narcisista, el orgulloso y el prepotente son todos desesperanzados)[2].
Ella rememora muchas partes de su vida desde el baño de la Facultad de Filosofía y Letras el día en que el ejercito viola la autonomía de la Universidad. Un recuerdo concerniente a Arturo y su cambio de amistades demarca claramente a la nueva generación de humanos[3]. Jóvenes que crecerían para ver a Kurt Cobain, que están en el periodo de gestación del rock pesado (del más pesado y el más profundo) después de los movimientos estudiantiles importantísimos de los 60's. Niños salidos de las cloacas que, en otras palabras, son la generación que precede a la nuestra, donde se gestaron ninis, chakas, mirreyes, bebés que confunden una revista con un iPad, de jóvenes inmersos en el más puro carpe diem sin saber que obedecen a la tradición de las perpetuas crisis: “a la tumba no hay que llevarse nada”; pero también en esta generación estamos los nostálgicos, quienes retoman voces del pasado (neohippies, neometaleros, neorockeros, neosalseros, neocholos, neoindies, neoetcétera[4]) y las adoptan como himno[5]. Los nostálgicos y los otros (que denominaré poperos a falta de otro término que pueda agruparlos) seguimos esa lógica que Tirso impregna al protagonista del Burlador de Sevilla: sin arrepentimientos, sin temor, sin miramientos, bajo ninguna circunstancia, nunca. Auxilio dice que los jóvenes de la generación de Belano no serán la esperanza[6]. Con mayor razón nada puede esperarse de esos niños habitantes de cloacas, perpetuos huéspedes del STC Metro (nuestros “padres”); por lo tanto, nosotros...
Por eso no huímos, pues debemos probar nuestra gran “valía” y porque en realidad no queda lugar donde esconderse (excepto, tal vez, el abismo; la duda: ¿no estaremos ya ahí?[7]: “Lo único que pude hacer fue ponerme de pie, temblorosa, y escuchar hasta el último suspiro de su canto, escuchar siempre su canto, porque aunque a ellos se los tragó el abismo...”).
Novelas como Amuleto dicen lo que hace la generación donde surge en vez de definirla. Muchas veces, su accionar consiste (debe consistir) en observar a las nuevas generaciones. Este tipo de textos son útiles para los nuevos individuos. Su mirada permite ver una parte nuestra a la que no tenemos acceso; nos da la pauta para definirnos y, ya fraguados, comenzar a movernos.
El tema de la identidad nunca es tema superado. El tiempo pasa y no sin cargos (generalmente extra), se lo lleva todo. Por eso, los nuevos, los que llegan (los que llegamos), como toda civilización, necesita un discurso identitario, que le explique su existencia, su vida y su razón de estar en el mundo (en la trampa, en la miseria o en la gloria; donde sea, pero que le permita entender qué hace y por qué se encuentra allí).
Auxilio, la testigo presencial de todas las caídas más aparatosas y más profundas que las del Ícaro más absurdamente patético y, sin embargo, muy tarde comprendió qué significaban (“Yo lo vi todo y al mismo tiempo no vi nada”). Lo mismo nos ocurre. Es el lugar preciso, el momento adecuado, tenemos lugares en primera fila para este show que sabe a preludio del fin del mundo (vuelve la censura, los métodos violentos se acrecentan, Orwell y Huxley nos parecen profetas de la era cibernética) y nosotros miramos hacia otro lado, encaramos lo que venga con una máscara que en el momento definitivo seguramente se quebrará y, bajo eso, sólo quedaremos nosotros y tenemos muy claro que eso no basta.
[1] “Ojos muertos no ven futuro alguno” de Arch Enemy.
[2] Ya es artículo recurrente en internet (tanto que incluso los programas amarillistas como Difícil de creer de la cadena TV Azteca transmitido por canal 7 en México, D. F.) que es tipo de personas, cuyo afán de superioridad y autoidolatría parecen más patología psicológica que alta autoestima, en realidad sufren demasiado estrés para alcanzar sus propias espectativas de sí mismos (generalmente por encima del promedio, superiores a lo humanamente aceptable). Víctimas del sistema donde se quieren erguir victimarios; esos son los primeros en caer en la gran trampa pues se arrojan al abismo sin siquiera saber bien si están dispuestos a todo sólo porque deben demostrarlo porque el “machito latinoamericano” que traen/traemos dentro dice “somos chingones, carajo, lo somos. Somos cabrones, che, lo somos. Brinca, brincá, es mejor si temes; es mejor si mojas los pantalones, si te cagás con el salto y te rompés algo”. Seguimos la larga tradición donjuanesca de ir a la cena con el convidado de piedra sólo para probar que no tememos ni a la muerte decimos que el castigador divino no nos atemoriza (aunque tengamos pánico), que no nos acobardamos, que valemos algo y que valemos más de lo que se cree. Llegamos al grado de, como Don Giovanni, negar el arrepentimiento cuando el infierno ya lo tenemos encima.
[3] “... una generación salida directamente de la herida abierta de Tlatelolco, como hormigas o como cigarras o como pus, pero que no había estado en Tlatelolco ni en las luchas del 68, niños que cuando yo estaba encerrada en la Universidad en septiembre del 68 ni siquiera habían empezado a estudiar la prepa... su lenguaje era otro, distinto al mío, distinto al de los jóvenes poetas, lo que ellos decían, pobres pajarítos huérfanos, no lo podía entender José Agustín, el novelista de la onda, ni los jóvenes poetas que querían darle en la madre a José Emilio Pacheco, ni José Emilio... nadie podía entenderlos, sus voces que no oíamos decían: no somos de esta parte del DF, venimos del metro, de los subterráneos del DF, de la red de alcantarillas, vivimos en lo más oscuro y en lo más sucio, allí donde el más bragado de los jóvenes poetas no podría hacer otra cosa más que vomitar”.
[4] El prefijo “neo-” me parece necesario: las corrientes culturales (oficiales y underground) son refritos, en el mejor de los casos apropiaciones sin innovación; sin embargo, no es lo mismo que cuando surgieron. Esas corrientes aparecen antes de la década de los 90's (algunos a principios de éste y a finales de los 80's, pero se consolidan antes de la mitad de esa década). Al final del siglo XX ya no quedan sino remakes de viejos himnos de guerra.
[5] Para quienes “Smell Like Teen Spirit” (Nirvana) aún dice mucho de ellos. Para esos, The Beatles, The Doors, Elvis Preasley, Pink Floyd y todas otras voces del estilo y de la época son el canto que entonan para lanzarse al abismo.
[6] “Y a veces me decía: estos muchachos son la esperanza. Pero otras veces me decía: qué van a ser la esperanza, qué van a ser la espumeante esperanza estos jóvenes borrachines que sólo saben hablar mal de José Emilio, estos jóvenes briagos duchos en el arte de la hospitalidad pero no en el de la poesía”.
[7] Por ese motivo, seguramente, muchos nos disfrazamos desde el primer instante en el que vemos una armadura conveniente y no olvidemos el arma(“... otro terror recurrente y mortalmente latinoamericano: buscar tu arma y no hallarla...”): elegimos escudos y armas para afrontar no-sabemos-qué, pero que debemos vencer (porque el sistema enseña que hay cosas malas y deben ser derrotadas, porque nuestros padres nos advierten de los peligros del mundo, esos peligros son cosas malas y debemos vencerlas). Muchas veces el disfraz que escojemos resulta el camuflaje para perpetrar ese mundo “oscuro” y “siniestro”, ¿acaso nosotros mismos no estaremos forjando y mezclándonos inevitablemente en ese organigrama tétrico y terminemos “convirtiéndonos en eso que dijeron que nos convertiríamos al final , asesinos psicópatas” (paráfrasis de Sin City)?
