22.8.10

INICIO SEMESTRE 2011-I

La modernidad en Iberoamérica describe un doble proceso de intenciones y realidades: utopía y desencanto. Por un lado las inspiraciones y anhelos de una nueva sociedad y un nuevo hombre, y por otro los resultados y conclusiones reales de esos proyectos utópicos: construcción de la Modernidad y búsqueda de Autenticidad.


La utopía ligada a la construcción de la identidad en la recuperación del mito o en alcanzar la modernidad europea tan anhelada por los intelectuales de fines del siglo XIX y principios del XX, hasta la utopía social acompañada por el sentimiento de emancipación y revolución en las décadas de los 60’s y 70’s.


El desencanto entreverado en los múltiples fracasos de nuestra Iberoamérica: el fracaso filosófico y ontológico en la búsqueda de identidad, el fracaso político en la construcción de sociedades modernas o el fracaso ideológico con la derrota del socialismo.


Hoy día es preferible ¿defender la identidad o integrarse a la globalidad; adecuarse a las nuevas exigencias del mercado o resistir ante un mundo en pleno desmontaje? ¿Hay lugar para la esperanza y la utopía en esta nueva oleada de barbarie? ¿Tiene sentido hablar de compromiso, solidaridad, profundidad, pensamiento, estructura?


¿Qué autores abordan con toda claridad esta problemática? ¿Qué papel juega la literatura al respecto? Decía Cortázar que estos son tiempos de ametralladoras y que la suya era la literatura. ¿En nuestros días la literatura puede seguir entendiéndose como una especie de ametralladora? ¿Nosotros mismos somos los suficientemente valientes para asumir algún tipo de compromiso? Finalmente, en este nuevo escenario cultural ¿qué hacer? ¿Resistir, adaptarse o renunciar?


Este curso aborda una perspectiva sobre la gestación y desarrollo de las utopías iberoamericanas y el enclave desencantado al que han llegado iniciado el siglo XXI, a través de una gama selecta e importante de escritores representativos de este tránsito.

18.2.10

Calendario Semestre 2010-II

VIERNES 5 DE FEBRERO

Repaso del primer semestre y planteamiento de los temas y objetivos del segundo.

LUNES 7 DE FEBRERO

  • Ulrich Beck, “El Manifiesto cosmopolita”
  • Ulrich Beck, “Entre la economía mundial y la individualización, el Estado nacional pierde su soberanía, ¿qué hacer?”

VIERNES 12 DE FEBRERO

  • Edmundo Paz Soldán, Río Fugitivo, 1998.

LUNES 15 DE FEBRERO

  • Anthony Giddens, “Riesgo”
  • Zygmunt Bauman, “Turistas y vagabundos”

VIERNES 19 DE FEBRERO

  • Edmundo Paz Soldán, Río Fugitivo, 1998.

LUNES 22 DE FEBRERO

  • Fernando Aínsa, “El destino de la utopía latinoamericana como interculturalidad y mestizaje”
  • Edmundo Paz Soldán, Río Fugitivo, 1998.
 VIERNES 26 DE FEBRERO
  • Agustín Fernández Mallo, Nocilla Experiencie, 2008.

LUNES 1 MARZO

  • Nestor García Canclini, “Globalización: Objeto Cultural No Identificado”
  • Agustín Fernández Mallo, Nocilla Experiencie, 2008.

 

VIERNES 5 DE MARZO

  • Julio Cortázar, Rayuela, 1963.

LUNES 8 DE MARZO

  • Adolfo Sánchez Vázquez, “La utopía de don Quijote”.

VIERNES 12 DE MARZO

  • Julio Cortázar, Rayuela, 1963.

VIERNES 19 DE MARZO

  • Julio Cortázar, Rayuela, 1963.

LUNES 22 DE MARZO

  • Julio Cortázar, Rayuela, 1963.

VIERNES 26 DE MARZO

  • Roberto Bolaño, Los detectives salvajes, 1998.

LUNES 5 DE ABRIL

  • Cornelius Castoriadis, "La época del conformismo generalizado"
  • Herbert Marcuse, "Una sociedad sin oposición"
  • Herbert Marcuse, “El fin de la Utopía”

VIERNES 9 DE ABRIL

  • Roberto Bolaño, Los detectives salvajes, 1998.

LUNES 12 DE ABRIL

  • Roberto Bolaño, Los detectives salvajes, 1998.
  • Andrea Cobas Carral, “La estupidez no es nuestro fuerte. Tres manifiestos del infrarrealismo mexicano”

VIERNES 16 DE ABRIL

  • Roberto Bolaño, Los detectives salvajes, 1998.

LUNES 19 DE ABRIL

  • Roberto Bolaño, Los detectives salvajes, 1998.

VIERNES 23 DE ABRIL

  • Mario Vargas Llosa, Historia de Mayta

LUNES 26 DE ABRIL

  • Agnes Heller, “La situación de la esperanza al final del siglo”
  • Claudio Magris, “Utopía y desencanto”

VIERNES 30 DE ABRIL

  • Mario Vargas Llosa, Historia de Mayta

LUNES 3 DE MAYO

  • Mario Vargas Llosa, Historia de Mayta

VIERNES 7 DE MAYO

  • Rodrigo Fresán, Mantra, 2000.

VIERNES 14 DE MAYO

  • Rodrigo Fresán, Mantra, 2000.

LUNES 17 DE MAYO

  • Rodrigo Fresán, Mantra, 2000.

VIERNES 21 DE MAYO

  • Fernando Vallejo, La virgen de los sicarios, 1998.

LUNES 24 DE MAYO

  • Sergio González Rodríguez, “La lógica del miedo”
  • Fernando Vallejo, La virgen de los sicarios, 1998.

VIERNES 28 DE MAYO

  • Paulo Lins, Ciudad de Dios, 2002.

LUNES 31 DE MAYO

  • Alfonso Cuarón, Niños del hombre, 2006.

 

14.2.10

Introducción: Desencanto


Fracaso encontraron los miles de jóvenes impulsados por las grandes promesas de las utopías sociales que tuvieron gran vivacidad en toda Latinoamérica a mediados del siglo XX, jóvenes pertenecientes a una generación ansiosa de cambio y transformación que salieron a las calles en busca de un mundo mejor y estuvieron dispuestos a entregarlo todo, incluso la vida.


Una generación de jóvenes cargados de utopia y con la palabra revolución como el principal anhelo, la principal divisa para contrarrestar los embates de un sistema económico que poco a poco les mostraba que sería capaz de generar las más crudas condiciones y contradicciones en la historia y que su lógica de producción no tendría freno.


Una época en la que también Latinoamérica presenció un fenómeno inédito en el ámbito de las letras conocido como boom de la literatura, toda una explosion que arrojó a una caterva de noveles escritores que no se frenaban ante nadie, que hacían crítica de su tiempo y de sus sociedades con la literatura, jóvenes escritores que ironizaban con el realismo integrando en éste lo maravilloso de nuestras sociedades, además escritores que se atrevían a indagar como expertos en los complejos vericuetos del lenguaje para darle, a una region en donde la desolación ha sido pauta, nuevas palabras que la definieran. 


La explosion no duró más de unas décadas. Después vino la fiesta y los cocteles, los escritores crecieron, se hicieron famosos, incluso uno de ellos conquistó el Nobel.


¿Qué queda después del boom?, se pregunta Ángel Rama. Quedan algunas obras, muchas de ellas las mejores que se han escrito en español. Más allá de eso, nadao muy pocas cosas, las cuales habrá que revisar.


Lo que es indudable es que la literatura se alejó de la realidad y de las sociedades. Poco a poco la literatura se fue convirtiendo en un objeto de lujo y se ufano de ello: sí, la literatura, un ente pulcro ante el cual el escritor debe rendir pleitesía con nuevas obras que acumulen de forma bella palabras luminosas. ¿Es solo eso la literatura hoy en día?


Las diversas y complejas alteraciones del capitalismo industrial, la liberación de los mercados financieros, el desarrollo de nuevas y más veloces herramientas tecnológicas produjeron el desarrollo de una nueva sensibilidad dictada por el factor novedad.


Se generó una nueva cultura y un nuevo hombre. Los grandes relatos de la modernidad se vieron inoperantes, y la posibilidad de preserver la tradición y la identidad dejó su lugar a la hibridación cultural, la aculturación y el perpetuo mestizaje a partir de la globalización mediatizada por las nuevas formas de comunicación. ¿Cabe hablar de culturas en pleno siglo XXI? ¿Existe algo que pueda ser definido como literatura latinoamericana?


La sofisticación de los diseños, la moda y la publicidad terminaron por generar una nueva lógica de aceleración y seducción permanente. El espacio para la ética, los valores, el compromiso y la solidaridad fue aniquilado. Una época llegó a su crepúsculo, aquella en donde reinaba la utopia.


A finales del siglo XX, el desencanto dilapido toda esperanza. ¿Es esto una carga de signo negativo? ¿Qué implica el concepto desencanto? ¿Tirarnos a llorar? ¿Optar por el suicidio?


Mientras que los novelistas del boom latinoamericano podían simultáneamente ser tocados por la épica revolucionaria de la época y recibir el favor  económico de la expansión financiera, los narradores latinoamericanos de nuestro tiempo terminan escribiendo para el Mercado. Escritores que proveen lo que el lector metropolitano espera de América Latina y les demanda: violencia, prostitución, autoescarnio, por un lado, y por otro, barroquismo, enumeración proliferante, fina ironía y sobre todo, literatura, una y otra vez literatura, homenajes intertextuales o ludismo léxico interesante.


Algunos pocos oponen una nueva veta al dilema de resistir o renunciar en un mundo que cambió de rumbo o que lo perdió por completo: ni resistir en soledad una batalla perdida ni renunciar con indiferencia, sino con fidelidad a la literatura haciendo uso de su instrumento más épico, la crítica, ante un determinado estado de la sociedad, de la cultura, del mundo y de la situación de ser hombre en este cambio de siglo.


“Tiempos difíciles exigen posturas lo más adecuadamente posibles a la altura y exigencias superiores”, afirma el escritor mexicano Sergio González Rodríguez. Ante el conformismo generalizado la labor del escritor es evidente: no puede ser conformista y displicente con la realidad ni con las instituciones humanas.


Del caos, del desorden y de la confusión proviene la imaginación. Vivimos tiempos aciagos y amargos, nada nuevo para nadie. Grandes etapas de violencia, crisis, y problemas colectivos, institucionales, sociales, enfermedades, pestes, han dado también gran literaturo. Sin duda alguna en la coyuntura que vivimos, padecemos y gozamos 6,666 millones de seres humanos, se están generando obras de gran calidad no sólo literaria sino también vital.


¿Cuál es el papel de los estudiantes de literatura en esta encrucijada? ¿Cuál es el sentido de un curso de literatura latinoamericana del siglo XX para nuestra formación intelectual? Con estas preguntas nos proponemos iniciar un curso en el que más que respuestas encontraremos más preguntas, más vitales, aquellas que tienen que ver con nosotros mismos.

 

4.5.09

Ejercicio salvaje

Este es el ejercicio que corresponde a la novela Los detectives salvajes:

  1. Más allá de los personajes concretos, ¿quiénes son los detectives, y por qué son salvajes?
    ¿En cuántas partes se divide la novela, tres o dos? ¿Por qué?

  2. ¿Qué significan estas palabras de Ulises Lima: “los actuales realvisceralistas caminaban hacia atrás. ―De espaldas, mirando un punto pero alejándonos de él, en línea recta hacia lo desconocido”, tomando en cuenta lo que se vio en clase en torno del infrarrealismo?

  3. A tu juicio, ¿qué simboliza el encuentro de Ulises Lima con Octavio Paz en el Parque Hundido?

  4. ¿Qué aspectos temáticos y formales representa el encuentro con Cesárea Tinajero?

  5. ¿Qué hay detrás de la ventana?

Sus respuestas deben enviarlas al correo de la clase lit.iberoamericana@gmail.com


La fecha límite para enviarlas es el día de mañana.


Si todo sigue según lo planeado, en la clase del viernes hablaremos sobre Los detectives salvajes, que retomaremos en la sesión del lunes junto con la lectura de Amuleto, que ya se les envío en formato PDF.

7.4.09

Rayuela


Cortázar planteaba una antropología poética como búsqueda extrema y fenomenológica de la condición humana. En el capítulo 59 se cita al antropólogo Claude Lévi Strauss con Tristes topiques.

La antropología poética entrevera una strecha relación con las palabras y la recreación de las mismas, como el lenguajes que es cadaz de traicionarse y explorar nuevos senderos.

Ejemplos con los capítulos 68, cuyas onomatopeyas del glíglico son significantes sin significados, formas fonéticas que paradójicamente recuerdan una relación sexual y el 32, la carta de la Maga a bebé Rocamadour donde su observa un ritmo. Cabe advertir la adjetivación arriesgada, afortunada y experimental y el uso de analogías que unen campos semánticos distintos y distantes.

A partir de una meditación de Morelli se considera una búsqueda para que la narrativa fluya sin que medie el pensamiento, es decir, que la palabra se comporte en su condición primigenia similar a una fuerza telúrica de la naturaleza, que sea sensación antes que sentido (o razón). Que la palabra semeje al comportamiento de la música, que puede ser entendida universalmente por todos porque es síntesis.

Los capítulos de Morelli son arte poética y ficción al mismo tiempo

La literatura que surge por debajo del volcán


La literatura como viaje al centro de la tierra. Intención de Cortázar de construirse una genealogía donde se siente hermano de la generación beat y, en especial, en la evidente referencia a la obra Bajo el volcán de Malcolm Lowry, el argentino también se une a su compatriota Roberto Artl, menciona a estos escritores por ser transgresores y utilizar la novela como una trinchera sobre lo humano. En el capítulo 118 se cita a Lowry con Under the Volcano.

Rayuela - Mandala


Varios estudiosos han mencionado que Julio Cortázar pensaba ponerle a Rayuela como título Mandala.
Aquí una breve definición:


En las religiones del Este, el mandala es un diseño de construcción laberíntica que como una rayuela se puede dibujar en el suelo para iniciar al adepto; o bien, como la pintura budista, puede adquirir la magnitud de una obra de arte. Con su ayuda, el iniciado va al encuentro de su propio “centro” (acepción de mandala en su traducción tibetana) recorriendo una ruta que es a la vez sensorial y espiritual, de contemplación visual y de meditación reflexiva; el mandala actúa así como un mapa con cuya asistencia se explora una geografía no cartografiada y un tiempo in illo tempore.1


[1] Jaime Alazraki, “Prólogo” de Rayuela. Ed. Ayacucho. pp. LXX-LXXI

6.4.09

Rayuela, lucidez lúdica

¿Cuál es el juego de Rayuela?


  • Retorcer el lenguaje: Novela lúdica – lúcida.
  • Juego de lo que se puede imaginar, interpretar.
  • El hombre y sus contradicciones: universal, imposible de resolver, desfase idea-realidad, polisémico, caleidoscopio frágil.
  • Valores relativos que dan paso a verdades múltiples.
  • Búsqueda en Rayuela de un punto de convergencia que encierre la VERDAD, lo ABSOLUTO; cuyo último objetivo es alcanzar lo auténtico: hermenéutica del sujeto.
  • Eliminar apegos y ser.
  • El juego de Cortázar en Rayuela es la LUCIDEZ.

No será la Tierra


Con el advenimiento de la crisis de la modernidad sobrevienen determinados fenómenos que suscitan una crisis en la cultura. Los ideales modernos de progreso y de búsqueda constante del futuro se ponen en duda. El individuo de la sociedad contemporánea carece de expectativas, carece de una visión de futuro, sólo trabaja a partir de un presente instantáneo. La crisis de la modernidad conlleva una pérdida de sentido, de dirección: el sujeto contemporáneo deja de poseer un horizonte de futuro y una razón de ser.


A diferencia de otras épocas de la historia de la humanidad en las que aún se mantenía cierta comunidad entre los individuos y, por ende, era posible formular una utopía colectiva, en nuestro tiempo esa unidad de individuos ha cambiado para convertirse en fragmentación, individuos aislados sin capacidad de dialogar para formar una causa común.


En lo que toca a esto es ejemplar No será la Tierra de Jorge Volpi, novela que retrata el mundo globalizado en el que existe una inmensa pluralidad sin nada de unidad, además de captar toda una serie de tipos sociales que no tienen ninguna expectativa trascendente de futuro, sino sólo ambición material o de plano la vida del desencanto.


Con este panorama de sociedades fragmentadas que resultan en sujetos desencantados, sólo cabe pensar en un trabajo individual y ya no colectivo. La creación de un ideal, de una utopía, se restringe al espacio propio: es la única revolución que nos queda. En este sentido es interesante observar El club de la pelea de Chuck Palahniuk, texto en el que se desarrolla una intensa batalla del sujeto contra sí mismo con intenciones de revolucionar su espíritu.


En el mundo actual ya no se desea un porvenir excelso, sino más bien se trabaja para que el presente no sea tan nefasto; ya no hay una gran esperanza, sino sólo una en pequeña escala para trabajar sobre el presente.